lunes, noviembre 14, 2011

El apagón analógico y la TV Digital Terrestre

El llamado "apagón analógico" es un proceso que se está produciendo progresvamente a nivel mundial y en mayor escala en los países más desarrollados. Es el cese de emisiones analógicas televisivas, para dar paso a la Televisión Digital Terrestre. Esta última, también conocida como Televisión Digital Abierta, hace referencia a la transmisión de imágenes televisivas mediante una señal digital y repetidores terrestres.
Este lento cambio, trae múltiples beneficios para la población. En un primer lugar, permite comprimir la señal lo que provoca que en la señal donde antes se emitía un canal analógico, se puedan emitir hasta 5 digitales. Esto da lugar a una mayor cantidad de programas y de una mejor calidad de los mismos. A su vez, acompañado d las nuevas legislaciones, este proceso la da la posibilidad a las comunidades de tener su propio lugar en uno de los medios masivos de comunicación, así como también de disfrutar de una mejor calidad televisiva.

lunes, noviembre 07, 2011

Las mujeres, a la cocina!



Mostrar una mirada estereotipada, sexista, denigrante de la mujer es considerado violencia mediática. Justificar la violencia machista entra en el mismo concepto. No representar los roles diversos y amplios conquistados por las mujeres en las últimas décadas, también lo es. 
En las publicidades, sólo vemos que las mujeres son amas de casa felices de tener la casa limpia y reluciente, y que siempre se esfuerzan por buscar el mejor quitamanchas para la ropa y el antigrasa de última generación. En la tevé, son exhibidas como objetos sexuales y de consumo.   
Dentro de este contexto, existen dos grandes leyes que definen y sancionan la violencia hacia la mujer en los medios de comunicación. La primera es la ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
Según esta norma, la violencia mediática es una forma de manifestación de la violencia simbólica y la define como aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipadas a través de cualquier medio de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame o discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres. El mismo concepto alcanza a la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes o imágenes pornográficas que legitime la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales, reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.
Además, la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se pronuncia a favor de promover la protección y salvaguarda de la igualdad entre hombres y mujeres, y el tratamiento plural, igualitario y no estereotipado, evitando toda discriminación por género u orientación sexual. Y también establece: La programación deberá evitar contenidos discriminatorios basados en la raza, el color, el sexo, (…) que menoscaben la dignidad humana. Y por último, sobre la publicidad, dice: Los avisos publicitarios no importarán discriminaciones de raza, etnia, género, orientación sexual (…).
Estas normativas, sin dudas abren una puerta hacia la disminución y quizá erradicación de la discriminación hacia las mujeres en la radio y la televisión. Sin embargo, es cuestionable la falta de sanciones de la ley de Violencia Contra las Mujeres y los mecanismos y tiempos de ejecución de las multas en el caso de la ley de Medios. Las leyes están, pero aún falta un poco de aceite en los mecanismos y su consecuente efectividad.

Como muestra de esto, es un excelente ejemplo la violenta publicidad titulada "Hacete hombre", de la empresa Renault. El aviso comienza con una mujer dando a luz, y sigue con el desarrollo de la vida de ese bebé que acaba de nacer. Si analizamos las imágenes más allá de la obviedad de lo que nos muestran, podemos ver que las mismas transmiten y promueven representaciones estereotipadas de ambos géneros. Se es mujer cuando se es madre, quedando su sexualidad reducida a la reproducción y/o como objeto de consumo cuando el niño es guiado por su padre a "debutar" a un prostíbulo. Además, muestra cómo se "hace hombre" y se "construye la masculinidad" desde un punto de vista totalmente machista y heteronormativo. 
Siguiendo con ejemplos de este tipo, se encuentra el polémico ""stripdance" de la bailarina Cintia Fernandez, el cual fue duramente cuestionado por infringir las normas antes nombradas, ya que el mensaje que subyacía a su baile era el de la imagen de mujer como un simple objeto de placer, la llamada "cosificación mediática" y que la mujer es despojada de todo pensamiento autónomo para ser simplemente un "cosa", un objeto para ser observado, juzgado y comercializado.
Es así, que sin darnos cuentas, muchísimos avisos publicitarios están constantemente encasillando géneros, discriminando, convirtiéndolos en meros objetos de consumo, provocando grandes consecuencias en el pensamiento colectivo a partir del fomento de los estereotipos de género que ubican a las mujeres como objetos sexuales, situación que de alguna u otra manera incita a cometer delitos como la explotación de la prostitución y la trata de personas con fines de explotación sexual.