lunes, noviembre 14, 2011

El apagón analógico y la TV Digital Terrestre

El llamado "apagón analógico" es un proceso que se está produciendo progresvamente a nivel mundial y en mayor escala en los países más desarrollados. Es el cese de emisiones analógicas televisivas, para dar paso a la Televisión Digital Terrestre. Esta última, también conocida como Televisión Digital Abierta, hace referencia a la transmisión de imágenes televisivas mediante una señal digital y repetidores terrestres.
Este lento cambio, trae múltiples beneficios para la población. En un primer lugar, permite comprimir la señal lo que provoca que en la señal donde antes se emitía un canal analógico, se puedan emitir hasta 5 digitales. Esto da lugar a una mayor cantidad de programas y de una mejor calidad de los mismos. A su vez, acompañado d las nuevas legislaciones, este proceso la da la posibilidad a las comunidades de tener su propio lugar en uno de los medios masivos de comunicación, así como también de disfrutar de una mejor calidad televisiva.

lunes, noviembre 07, 2011

Las mujeres, a la cocina!



Mostrar una mirada estereotipada, sexista, denigrante de la mujer es considerado violencia mediática. Justificar la violencia machista entra en el mismo concepto. No representar los roles diversos y amplios conquistados por las mujeres en las últimas décadas, también lo es. 
En las publicidades, sólo vemos que las mujeres son amas de casa felices de tener la casa limpia y reluciente, y que siempre se esfuerzan por buscar el mejor quitamanchas para la ropa y el antigrasa de última generación. En la tevé, son exhibidas como objetos sexuales y de consumo.   
Dentro de este contexto, existen dos grandes leyes que definen y sancionan la violencia hacia la mujer en los medios de comunicación. La primera es la ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
Según esta norma, la violencia mediática es una forma de manifestación de la violencia simbólica y la define como aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipadas a través de cualquier medio de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame o discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres. El mismo concepto alcanza a la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes o imágenes pornográficas que legitime la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales, reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.
Además, la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se pronuncia a favor de promover la protección y salvaguarda de la igualdad entre hombres y mujeres, y el tratamiento plural, igualitario y no estereotipado, evitando toda discriminación por género u orientación sexual. Y también establece: La programación deberá evitar contenidos discriminatorios basados en la raza, el color, el sexo, (…) que menoscaben la dignidad humana. Y por último, sobre la publicidad, dice: Los avisos publicitarios no importarán discriminaciones de raza, etnia, género, orientación sexual (…).
Estas normativas, sin dudas abren una puerta hacia la disminución y quizá erradicación de la discriminación hacia las mujeres en la radio y la televisión. Sin embargo, es cuestionable la falta de sanciones de la ley de Violencia Contra las Mujeres y los mecanismos y tiempos de ejecución de las multas en el caso de la ley de Medios. Las leyes están, pero aún falta un poco de aceite en los mecanismos y su consecuente efectividad.

Como muestra de esto, es un excelente ejemplo la violenta publicidad titulada "Hacete hombre", de la empresa Renault. El aviso comienza con una mujer dando a luz, y sigue con el desarrollo de la vida de ese bebé que acaba de nacer. Si analizamos las imágenes más allá de la obviedad de lo que nos muestran, podemos ver que las mismas transmiten y promueven representaciones estereotipadas de ambos géneros. Se es mujer cuando se es madre, quedando su sexualidad reducida a la reproducción y/o como objeto de consumo cuando el niño es guiado por su padre a "debutar" a un prostíbulo. Además, muestra cómo se "hace hombre" y se "construye la masculinidad" desde un punto de vista totalmente machista y heteronormativo. 
Siguiendo con ejemplos de este tipo, se encuentra el polémico ""stripdance" de la bailarina Cintia Fernandez, el cual fue duramente cuestionado por infringir las normas antes nombradas, ya que el mensaje que subyacía a su baile era el de la imagen de mujer como un simple objeto de placer, la llamada "cosificación mediática" y que la mujer es despojada de todo pensamiento autónomo para ser simplemente un "cosa", un objeto para ser observado, juzgado y comercializado.
Es así, que sin darnos cuentas, muchísimos avisos publicitarios están constantemente encasillando géneros, discriminando, convirtiéndolos en meros objetos de consumo, provocando grandes consecuencias en el pensamiento colectivo a partir del fomento de los estereotipos de género que ubican a las mujeres como objetos sexuales, situación que de alguna u otra manera incita a cometer delitos como la explotación de la prostitución y la trata de personas con fines de explotación sexual.



jueves, septiembre 29, 2011

Pensar los medios de comunicación.


Tanto en la entrevista a Néstor Garcia Canclini, como en el relato de Chimamanda Adichie y en la información sobre la llamada Ley de Medios, se destaca la importancia de dos desiguales polos productores de información: el primero, apoderado de los principales medios de comunicación y producciones culturales a través de monopolios, y en consecuencia dueños de las historias que los mismos relatan, produciendo, en palabras de Adichie “una única historia”; y el segundo, con menor incidencia y relevancia a nivel mundial, como lo son las producciones mediáticas y culturales independientes, que por lo general brindan la “otra historia” (aquella que los grandes medios no difunden por falta de redituabilidad) y que conforman la pluralidad de realidades que conforman un relato, un lugar, una noticia.
Debido a esto, es de suma importancia destacar la gran incidencia que tienen los grandes monopolios de tv, radio, prensa escrita y televisión al momento de formar ideologías y modos de pensar, ya que es a partir de estos productos culturales que los pensamientos tanto individuales como colectivos se van construyendo a lo largo de la historia, abrasando contra aquellos pueblos más pequeños que no poseen tal fuerza en sus emisiones  como para sobreponerse a las historias oficiales que son difundidas alrededor del globo, debiendo hacer esfuerzos sobrehumanos para que sus relatos sean escuchados. A partir de esta controversia es que se plantea la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en nuestro país, que entre otros puntos, limita la monopolización de las voces mediáticas a cargo de grandes grupos económicos y permite la pluralización y diversificación de opiniones en prensa escrita, radio y televisión que sean capaces de relatar el otro lado de esa historia única, con producciones culturales locales y autóctonas, sin la intromisión en demasía del mercado en la difusión de la información.
Sumada a esta única historia televisiva, radial y gráfica tradicional, en las últimas décadas se desarrolló a pasos agigantados la circulación de esta misma información a través de Internet, que de la mano de la globalización llega a los más recónditos lugares del mundo. Entonces, se podría suponer que con este medio sería posible el intercambio mediático plural desde y hacia todos los puntos del mundo, pero de lo contrario y como expone García Canclini, Internet también ha sido objeto de los monopolios de la mano de Google Inc., grupo aún mayor que las grandes cadenas televisivas y productoras discográficas que antes dominaban los bienes culturales masivos, y que se prevé que de seguir con la apropiación de productos intelectuales con el supuesto objetivo de favorecer su difusión, podría llegar a restringir el acceso a dichos bienes.
A modo de conclusión, entonces podríamos decir que la progresiva monopolización de la información y la inmiscuición del mercado en la cultura desde la literatura hasta Internet, han provocado que aquellos puntos de vista regionales netamente intelectuales, se hayan visto sosegados e imposibilitados de difundir sus historias. Esto es en cierto grado reversible mediante legislaciones que limiten dicha monopolización, con la concientización por parte de la misma población y a través de la iniciativa regional para producir y difundir bienes culturales autóctonos y reales de modo que no se produzca una aculturación objeto del capitalismo multinacional manipulador de los medios y difusor de una única historia.

sábado, julio 02, 2011

Vamos de paseo!

Mis mejores vacaciones… Se vienen muchos viajes a mi mente cuando pienso en eso. En Córdoba Capital con la familia de mi mamá, con todo el amor de mis tíos y jugando con mis primas; en Uruguay con la familia de mi papá, disfrutando del húmedo frío en invierno y del calor y la playa en el verano; vacaciones en el norte (Salta, Jujuy, Catamarca, Tucumán), donde cada montaña tiene un color diferente y nada se compara a ir en el auto escuchando folklore y cantando a viva voz con mi papá y mi hermano, mientras me da el solcito a través de la ventanilla del auto; o cuando fuimos a Bariloche y pude conocer además Neuquén y uno que otro pueblo más, donde me subí por primera vez a una silla aerostática, merendé en una confitería rodante y fui al hotel más lindo de mi vida. O también viajes a las sierras de Córdoba, donde podés conocer todos los rincones de los pueblos y respirar el aire hermosamente puro. Pero si me pongo a escribir sobre todas esas vacaciones, se va a tornar un poco tedioso y poco productivo, asi que voy a aburrirlos solamente contándoles sobre mis últimas vacaciones de verano.
Me fui a Uruguay, de donde es mi papá. Mis tíos tienen una casa de verano en Piriápolis, y como ellos ya habían ido ese verano, nos la prestaron (no es muy grande, por ende no entraban las dos familias). Salimos de acá en el auto mi papá, su esposa, mi hermano, mi hermanita y yo. Como no había más lugar, la novia de mi hermano y amiga mía, se tomó un avión y nos encontramos todos allá. En total estuvimos dos semanas. Dos semanas geniales! A la playa todos los días, mucho mucho sol, agua salada y la arena toda pegoteada en las piernas. Un buen libro cuando el sol me dejaba, y buena música. Respirar la brisa del mar… qué belleza! Y por supuesto, reírme a más no poder con las payasadas de mi hermanita y con chistes entre mi hermano, su novia y yo, que sólo nosotros entendíamos. A esto, hay que agregarle la comida riquísima y casera de la esposa de mi papá. Y las salidas nocturnas! Conocimos dos boliches, uno muy feo y otro bastante pasable, en el que nos divertimos toda la noche. Como la casa estaba ubicada en las afueras del pueblo, un par de veces fuimos al “centro”, donde compramos artesanías y comimos cosas muy ricas.
Un día nos vinieron a visitar desde Montevideo, mis tíos con mis primos recién llegados de México. Tienen casi nuestra misma edad y la última vez que nos vimos había sido hace unos 10 u 11 años, así que después de comer la “barbacoa” (asado), nos pasamos toda la tarde poniéndonos al tanto de nuestras vidas, frente al mar.
Fueron unas vacaciones tranquilas… Muy lindas, con mucha playa de por medio y la gratificante compañía de la familia.


De izq. a der.: Mi hermano Bruno, mi papá, mi hermanita Julia, yo,  mi  prima Helena, su mamá y mis primos de México.



Durante los primeros años de mi vida, antes de que mis padres se divorcien, íbamos en las vacaciones de verano a La Falda, Córdoba, y parábamos en el hotel de ATSA (Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina). Hoy en día, este gremio sigue brindando beneficios a sus asociados en cuanto a vacaciones. Si ingresamos  su página web www.sanidad.org podemos ver la variedad de hoteles que hay a disposición de los afiliados. Los lugares son variados: Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Corrientes y La Falda. En estos, los afiliados reciben una bonificación del 50% en la estadía.
Los sindicatos, en su esencia, son organismos que nuclean a los trabajadores para luchar en pos de la defensa de sus derechos y satisfacción de sus necesidades, procurando que los empleadores brinden las condiciones óptimas de trabajo y que los empleados puedan desarrollarse laboralmente. Uno de esos derechos del trabajador, es el de las vacaciones. Es por esto que los sindicatos, con el objetivo de que sus afiliados disfruten de las mismas y puedan tener acceso a un viaje y a unos días de distracción y ocio, construyen hoteles en los que se les descuenta gran parte del monto que los huéspedes deberían pagar. O muchas veces también arman packs en donde además de hoteles, incluyen excursiones y visitas a demás atracciones turísticas al alcance de la mano de sus socios.

martes, junio 28, 2011

Mi cumpleaños favorito.

La verdad es que si tengo que elegir un solo cumpleaños o acontecimiento en mi vida, me quedo muy muy corta. En mi casa, los cumpleaños siempre se festejan, sin excepción. Es así, uno tiene que festejar que cumplió un año más y entender que eso es algo bueno, que nos brinda más experiencia y que es motivo de alegría (y excusa para juntarse a comer).
Si tengo que pensar en uno de ellos, se me vienen al a la mente muchos de mi infancia, cuando invitaba a todo mi curso y en mi casa los esperaba con golosinas, puflitos, chizitos, palitos, sorpresitas y piñata. Nos cansábamos de correr y jugar por todo el patio y el jardín; algunas veces venía un payaso y nos hacía un par de juegos con los que quedábamos anonadados, y por supuesto, muy pero muy felices. La parte que más me emocionaba era la de ir a recibir a los invitados, así me entregaban el regalo que traían y yo podía abrirlo eufóricamente (no tan eufórica, me gustaba guardar los papeles de regalo casi intactos) y ver qué había. Me acuerdo que cuando cumplí 8 años si no me equivoco, trajeron a mi casa un castillo inflable… ¡¡Qué emoción!! Fue genial pasarme toda la tarde saltando, saltando y saltando con todas mis amigas, entre que comía golosinas y escuchaba música (infantil por supuesto, no me acuerdo cuál estaba de moda en ese momento).
En cuanto a cumpleaños más actuales, el de 15 fue muuuuy lindo. La fiesta en sí no fue la mejor de mi vida, pero el día de mi cumpleaños fue hermoso. Para empezar, mi mamá se “durmió”, por lo que me despertó tarde y tuve que levantarme, vestirme y desayunar apurada para llegar a tiempo. Aún así llegué tarde, y yo un poco entre dormida y molesta, entré al colegio como nunca por la puerta de adelante (no entendía porqué mi mamá estaba empeñada en dejarme por ahí). Y ahí estaban tooooodos ellos, los compañeros y amigos más hermosos del mundo en el medio del octógono cantándome el feliz cumpleaños y con un enorme pasacalle en el medio que decía algo así como: “Feliz cumple Marumú! Te amamos. Tus VIP”. Obviamente al instante se me fue todo rastro de enojo y me abalancé sobre ellos para abrazarlos a todos y a cada uno. Luego empezamos a bailar, gritar, cantar y a hacer todo tipo de payasadas inventadas por nosotros, que casi se habían convertido en un idioma que compartíamos. Fue genial. Al mediodía, después del colegio, los había invitado a almorzar, y como no todos entraban en mi auto, algunos se vinieron conmigo y otros se fueron por su cuenta. Llegamos a mi casa, y el resto no llegaba… y no llegaba… y no llegaba! Yo no entendía qué pasaba. Hasta que después de esperar, tocaron el timbre y salí a atender… ¡y ahí estaban de nuevo! Los compañeros de los que hablé antes, junto con mi prima (y hermana) y otros amigos que hacía un montón que no veía. Los vi a ellos, miré para abajo y me encontré con el asfalto pintado con un graaaaan Feliz Cumple Maru!! y todos sus nombres alrededor. Siempre había querido que me saluden pintando la calle de mi casa :D. Eso hizo que sea uno de los cumpleaños más especiales que tuve. Sumado, obviamente a que comí cosas ricas como bestia y a que me regalaron un montón de cosas lindas.

En nuestro país, el festejo de un cumpleaños creo que significa mucho más que el hecho de festejar que aún seguimos vivos. El cumpleaños es motivo y excusa de reunión, de festejo, para poder ver a aquellas personas que por una causa o por otra se nos hace difícil ver durante el resto del año, juntarnos con los tíos y primos que quizás viven lejos, y que torta de por medio, siempre se terminan acercando para llenarte de besos, abrazos y desearte un feliz cumpleaños. Y además de todo eso, es cultural, el hecho de cantar el feliz cumpleaños se convirtió en un ritual occidental prácticamente imposible de ignorar. Y en buena hora que  sea así, todos necesitamos que una vez por año nos dediquen un saludo, un beso y un abrazo especialmente para nosotros.

lunes, junio 27, 2011

Mis golosinas.

Desde chiquita me gustó el chocolate. Así como me gusta el invierno. Supongo que porque se juntan muchos cumpleaños, por ende se comen cosas ricas en grandes cantidades, lo que me da felicidad y alimenta mi espíritu.
Como decía, amo el chocolate. Y el chocolate de mi infancia, por excelencia, fue el Kinder. Mientras mi mamá dormía la siesta, sigilosamente me las ingeniaba para que a mi bolsillo lleguen mágicamente(o sacaba de mis ahorros), un par de moneditas que me alcancen para comprar el preciado huevito de chocolate con su capa interior de leche. Entonces, una vez con le dinero en el bolsillo, me dirigía a la Estación de Servicio que queda en la misma manzana de mi casa, y sin cruzar ninguna calle, llegaba al autoservicio, y lo compraba. En su defecto, si no me alcanzaba la plata para ese, tenía que conformarme con un huevito Toy’s, que sin dudas no era lo mismo, pero tenía un juguete… y con eso me conformaba. De vuelta a casa, comer el chocolate se convertía en un ritual: primero, dividía las dos mitades de la golosina lo mejor posible, y luego lo comía poco a poco mientras armaba el juguetito(la mayoría de las veces inútil, que al otro día quedaba arrumbado entre las demás cosas inútiles de mi cuarto, o en la basura).
También, ¡los juguitos congelados! Más fanática que yo de ellos, era mi mamá. Todos los veranos compraba al por mayor la caja de muchos juguitos y me pasaba siestas enteras con ella o con alguna amiga comiéndolos, sea el sabor que sea. Aparte, no me dejaba ir a comprarlos al kiosco porque si tan sólo se lo pedía, comenzaba con un discurso larguísimo sobre la falta de higiene de los negocios, que contagiaba de suciedad al envoltorio del juguito, que luego iría a mi boca y acabaría por enfermarme. Entonces… era preferible comprar la caja grande, y comerlos sin ningún problema de falta de higiene.
Además del chocolate y los juguitos, siempre tuve una especie de fanatismo por las golosinas extravagantes, esas extrañas, colorinches y llamativas. Las que más me gustaban eran las de sabor a uva(que poco de uva tenían, sólo una extrema dulzura), y me las compraba cada vez que podía, o que salía alguna nueva. Aún hoy en día cuando entro a algún quiosco y veo algún chupete hecho de caramelo, o algo que tenga lucecitas, tenga alguna forma extraña o me llame la atención de alguna manera, lo compro y soy feliz el resto del día.
Otro dulce que también consumo hoy en día, son los chicles. ¿Quién no lo hace? Mis favoritos son los de sabor sandía(porque todavía no vi ninguno con sabor a uva), o en su defecto, de fruta.
No hay nada que hacer, las golosinas me acompañarán el resto de mi vida :)





                                                              Les dejo este videito en stop motion que me gustó.

miércoles, junio 22, 2011

Asadazo

Definitivamente, la comida ocupa un lugar fundamental en nuestras vidas (o por lo menos en la mía), sin ella no podríamos vivir. Biológica, psicológica y sentimentalmente hablando. Muchas personas canalizan angustias y deseos a través de las comidas, es decir, descargan energía comiendo, lo que a su vez les produce el placer de una necesidad satisfecha.
No somos lo que comemos, pero la comida sí determina nuestro estilo de vida y nuestra salud, o al revés. Muchas veces nos definimos por las comidas que consumimos, o qué preferencias tenemos con respecto a ella.
Particularmente con el asado tengo una relación poco cercana. Eso sí, me vuelvo loca con el olor a leña mezclado con el exquisito aroma a la carne, pero con  relación poco cercana me refiero a que cada vez que como un asado, es un acontecimiento en mi vida. Primero, porque mi papá nunca fue un experto en hacerlo, y segundo porque luego de que mis padres se divorciaron, si bien mi mamá tuvo intentos de hacerlo, nunca tuvo mucho éxito. Sí, los asados siempre fueron esporádicos o consecuencia de un cumpleaños o algo que se le parezca. Y como se convertía en un acontecimiento generalmente de día domingo, siempre lo esperé con ansias durante todo el fin de semana, calculando los ingredientes perfectos que debe tener un asado dominguero, al mediodía o de noche.  
Uno de esos ingredientes, que hasta me animaría a decir que es fundamental en un asado, es la familia. No se comparan las charlas con primos y tíos con una costillita de por medio, o un pollo asado. Y una Coca. Por lo general no tomo mucha gaseosa, pero al lado del asado tiene que haber obligadamente un vaso de Coca para calmar la sed, y poder seguir comiendo. No importa si una ya está llena o no da más de tanta comida que ingirió. Si está rico, se sigue comiendo, cueste lo que cueste. Total, después se espera un ratito para que el estómago haga lugar y llegue el postre. Cuando mi mamá se esmera, lo que le sigue al asado es un suculento flan con crema y dulce de leche (que si se puede, se repite…). Todo esto sin hacernos mucho drama, ya que por último preparamos cantidades industriales de té de coca, el digestivo infalible. Después, mucha guitarra, bombo y alguno que otro que se hace el cantante pasan a ser los protagonistas de la escena. Hasta que salga el sol, o que la cama nos llame.
Reconozco que siendo Argentina, siento que debería comer aunque sea una costeleta asada todos los domingos, sentada en una mesa enorme llena de familiares y todo tipo de ensaladas, pero la verdad es que no lo hago. Ni me interesa hacerlo tampoco, prefiero mantenerlo en ese pedestal y que su llegada se convierta en un acontecimiento, esperarlo ansiosa y disfrutarlo aún más.

martes, noviembre 09, 2010

Adieu!

Chau chau adiós gente! Ha llegado fin de año. Y siempre nos agarra desprevenidos, nos comienza a molestar el calor (en lo particular, me agobia) y comentamos sin excepción, lo rápido que se nos pasó el año. 
Este fin de año en especial no me vino de golpe, creo que lo estaba esperando. Y me sorprendió con un gran sentimiento de estamos creciendo. Seremos chicos, de hecho, lo somos. Pero una tiene esa sensación ineludible de que estamos creciendo, y da miedo. Ansias, nervios, alegría.
Y por ayudarme a crecer, y por sobre todo acompañarme, GRACIAS. 


Y en cuanto al blog, que creo que es lo que realmente nos compete, pude encontrar en él un medio de expresión totalmente distinto.Si bien no es la primera vez que escribo en uno, sentí una total libertad y satisfacción al poder publicar en él, producción mía. Me encantó.

Gracias totalesssssssssssssssss!

miércoles, octubre 13, 2010

Las fieras.

 La realidad siempre se nos plantea de diversas maneras, la realidad nos transforma y nosotros también la transformamos a ella. Podemos estar ubicados en un mismo espacio y en un mismo tiempo, pero aún así nuestra realidad no será la misma que la que le pertenece a la persona al lado nuestro; y por ende, no será igual la forma en que la expresemos.

En palabras de Henry Matisse "Yo intento simplemente colocar los colores que proporcionen mi sensación", podemos ver claramente la visión del fovismo frente a la percepción de lo que tenemos enfrente, lo cual termina transformado en excéntricas imágenes plagadas de colores vivos e inquietantes. 

"Chatou, with red tree", Maurice de Vladimink.
Otro exponente de esta vanguardia es Maurice de Vladiminck, que en su obra "Chatou, with red tree" podemos observar la particularidad del uso de los colores, por ejemplo, en el árbol de tronco rojo; como también la simpleza de los trazos a la hora de darle color al agua, con gruesas pinceladas que parecen un tanto descuidadas.


Particularmente, cuando me encuentro frente a pinturas de esta vanguardia, lo primero en lo que pienso y que inevitablemente me invade son los colores llamativos y la libertad con que estos artistas prefieren expresar sus sentimientos y su manera de ver la vida, junto con la simpleza que poseen las formas en sus pinturas.
               

lunes, septiembre 06, 2010

¿Comunicados?

El 1º recuerdo de Internet en mi vida, es el de mi papá en su oficina, trabajando. De a poco me dejaron (junto con mi mamá), empezar a usar la computadora: primero sólo juegos, hasta que por fin pude acceder a Internet. ¡Tener mi propio e-mail, igual que mi hermano! Con la ayuda de mi papá creé mi cuenta... Y ahí la dejé, no tenía mucha correspondencia. Después de un tiempo, espiando-como siempre-lo que Bruno hacía, descubrí el Messenger. También quise chatear, por supuesto, y molesté tanto hasta que finalmente aceptó enseñarme cómo usarlo, ¡y me encantó!. Igualmente, la cosa era medio limitada: no tenía banda ancha, salía bastante caro y además, no se podía usar el teléfono mientras uno estaba conectado. Así empecé a ver de qué se trataba esto de comunicarse con otras personas de un modo un poco... particular. Al principio lo hacía sólo con familiares, hasta que mis amigos comenzaron también a tener su mail; y de a poco me metí en el mundo cibernético, conociendo a grandes personas.

En cuanto al resto de las personas de mi entorno, no sé realmente decir cómo las afectó, creo que Internet supo meterse tan rápido en el general de las personas que se me hace medio difícil precisar el punto exacto en que se me volvió tan cotidiano, y a su vez necesario. Llega un punto en el que esta manera de comunicarnos me pareciera el único. Estás en modo internet diría mi mamá, y sí, me abstraigo tanto del mundo estando frente a una computadora! o a lo mejor... ¿me conecto aún más con el mundo?
¿Es realmente estar comunicados, esto de sentarme frente a un monitor, leyendo lo que otra persona quiere decirnos? Realmente no sé, lo que puedo decir con certeza es que es a lo que estoy acostumbrada, llegué a conocer más a algunas personas por medio de un monitor que en vivo y en directo, y no me molesta que así sea.
Posiblemente no sea lo mejor del mundo estar en modo internet, pero-aunque a veces me harte y trate de evitarlo-, me gusta.





Con palabras de Dominique Wolton, podemos decir que internet es un sistema de información y de documentación, no un sistema de educación, porque si bien en él podemos encontrar prácticamente todo lo que necesitemos, no hay que perder de vista a la hora de educarnos, que necesariamente tiene que existir un intermediario entre toda esa información y yo, para poder así distinguir aquello que me sirve de lo que no, y acceder realmente a un buen nivel educativo.

lunes, julio 05, 2010

El cine en La Rioja

En mi caso en particular, no soy una gran fanática del cine… Me gustan las películas, pero no muero por ellas. Además, creo que una se acostumbra a no poder disfrutar de una pantalla grande internacional, y de tener que esperar la versión ilegal de las películas para poder verlas en casa, en lugar de disfrutarlas el día de su estreno, en un cine.
¿Cómo enseñarle a las nuevas generaciones a ver cine sin el cine? Probablemente esas nuevas generaciones nos dirían que también se acostumbraron a la falta él, al no frustrarse frente a la reducida cantidad de actividades recreativas disponibles en nuestra ciudad. Pero no porque nos hayamos acostumbrado a que el cine en La Rioja no exista, quiere decir que esté bien. No me apasiona el cine, pero sería genial poder disfrutar de un balde de pochochos gigante y una gaseosa bien fría frente a una enorme pantalla con la mejor animación de Disney, a quién no le gustaría?
La última vez que pude hacer esto fue hace un mes y medio, o un poco menos, en Tucumán. Ví “Robbin Hood”, y la verdad no fue nada del otro mundo, una producción anglosajona más, actores con buen físico y la increíble capacidad para una actuación mediocre. Pero saben qué fue lo peor de todo? Me gustó! No la película en sí, me gustó disfrutar de que las gigantescas imágenes se aparezcan y cambien frente a mí, de que esté todo a oscuras, de los sonidos, de tropezarme a la entrada y a la salida con esos escaloncitos que siempre nos engañan.
Por eso, puede que nos hayamos acostumbrado a no poder vivir todo esto en nuestra ciudad, pero, está bien que sea así? Yo creo que no, por el simple hecho de que casi a la totalidad de las personas nos gusta sentarnos frente a una pantalla gigante y ver a nuestros actores favoritos en ella, disfrutarlos. Y por qué esto tan injusto de no poder hacer algo que nos gusta y que no es ilegal, y mucho menos imposible? No lo sé, parece que no es redituable.

martes, junio 15, 2010

Al sentarme frente al monitor y querer comenzar a escribir, no sé cómo comenzar.
¿Cómo empezar a hablar sobre lo que durante años llenó completamente mi vida? ¿Cómo empezar a escribir sobre lo que en algún momento pensé que sería a lo que me iba a dedicar por completo? Complicado, hace bastante que no toco el tema.
Yo creo que el teatro, y hablando ciertamente de una forma muy subjetiva, es lo mejor que hay. Sí, suena grande, soberbio, avasallador, y hasta pareciera que le queda grande, pero no; al menos no para mí.
Como dijo Federico García Lorca, "El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana", y ¡qué frase más cierta! En el teatro cobra vida todo aquello que fue escrito en papel, nos enfrentamos a los personajes en carne y hueso, los sentimos hablar, gritar, llorar, caminar, sentir; las palabras cobran vida, y a cada segundo se van transformando, impredeciblemente. 


Ahora me pongo a pensar un poco en lo que viví con respecto a eso, y llego a la conclusión de que es indescriptible la sensación de subirse a un escenario para dejar de ser la persona que somos y entregarnos al personaje, al momento, a la escena y al público, dejarnos llevar y ser simplemente títeres, que por un momento dejemos que a nuestras vidas-mejor dicho, a las vidas que por un momento nos pertenecen-las maneje otro. Es indescriptible también la sensación que me recorre ahora al recordar todo lo que viví tras bambalinas, frente a un espejo, en un salón y arriba del escenario; se me pone la piel de gallina... Hay días, como hoy, en los que anhelo tanto volver a actuar.

martes, mayo 04, 2010

Nuestros actos.


Nunca me vestí de dama antigua, no se por qué, pocas veces recuerdo haber actuado en actos como de un 25 de mayo o un 9 de julio, pero sí recuerdo una foto donde aparezco sentada, con un pañuelo rojo en mi cabeza y con la cara manchada de marrón-el conocido “corcho quemado”-´, de eso sí me acuerdo: mi mamá me pintaba la cara con un corcho quemado, y me hacía doler un poco. Mi actuación consistía en decir un par de versos mientras sostenía unas velas atadas a un palo de escoba, sobre mi nuca. Mis compañeros hacían cosas similares: vender pastelitos, empanadas.
De cuando no salía en los actos, sí me acuerdo: nos hacían sentar al costado del escenario porque éramos los más chiquitos, nos parábamos durante el himno (cantábamos uno solo) y la entrada y salida de banderas de ceremonia, y a la hora de cantar hacíamos mímicas cual director de orquesta sinfónica (no recuerdo que nos hayan retado por eso…).

Ahora, normalmente me pierdo la primer parte de los actos, tengo que esperar a que anuncien la entrada de las banderas para poder ver lo que ocurre en el octógono, y como normalmente los encargados de los actos se preocupan-pareciera-por el ahorro de minutos para los mismos, cuando termino de acompañar las banderas y me dirijo hacia el patio, ya es casi el final. Es decir, lo único que puedo atender en su totalidad son los himnos y los discursos de las autoridades escolares-con los que, según la fecha, estoy de acuerdo o no-.

Uno, cuando es más grande acepta lo que un acto le muestra, orgulloso se viste de Cristóbal Colón o de San Francisco Solano y representa el papel como el mejor, es feliz con tal de que mamá nos saque una foto y papá nos salude desde el público. Somos las estrellas.
De más grande, yo creo que es necesario tener otra mirada sobre las re-presentaciones de las fechas patrias, mirar y analizar detenidamente qué es lo que nos quieren decir y qué no nos están diciendo, y si estamos o no de acuerdo con eso. De ésta manera estamos teniendo una visión crítica sobre nuestra identidad y sobre qué significa para cada uno de nosotros, una fecha patria.

A la hora de hablar de estas fechas patrias, comúnmente nombramos al 9 de julio, 25 de mayo y 20 de junio, es decir, fechas en que nuestro país tuvo logros significativos; fechas felices. Reivindicando éstas, dejamos de lado aquellos sucesos no tan felices que también nos marcaron como pueblo y conforman nuestra identidad. A este listado de fechas convencionales, yo agregaría dos más, que una por ser festejada y otra por-muchas veces-ocultada, no suelen inculcarse en el inconciente colectivo como formadoras de identidad: el 12 de octubre de 1492 y el 24 de marzo de 1976.
A la primera, la estudiaría desde otro punto de vista, sin festejarlo sino conmemorando la matanza de nuestras raíces y a partir de esto tomar conciencia de cómo sucedieron realmente los hechos durante el famoso “Día de la raza”, donde se representa la “unión” de dos culturas antagónicas; cuando eso es lo último que se podría decir que sucedió.
La otra fecha, el 24 de marzo hace referencia al último y más sangriento golpe de Estado que sufrió nuestro país, el cual tuvo un saldo de 30.000 desaparecidos, presos políticos, torturados y asesinados por el Ejército militar, que fue le que tomó el poder por la fuerza, llamando a esta dictadura un “Proceso de Reorganización Nacional”.
Con respecto a sus re-presentaciones, yo creo que para fomentar una unidad nacional es necesario homogeneizarnos, pero no así eliminar hechos históricos y factores importantes para nuestra argentinidad, formando ciudadanos críticos y capaces de discernir entre lo que nos une y lo que nos divide como nación argentina.

El atroz encanto de ser argentinos.


El argentino es así; ciclotímico, soberbio, histérico, gracioso, alterado, chistoso, superficial.
Somos dueños y habitantes de un país que vivió maravillas y desastres políticos, sociales y económicos; pasamos de la plata dulce al hambre, y eso nos hiere el orgullo en lo más profundo. Escondemos ese pasado doloroso, exaltamos épocas de vacas gordas y buscamos la ínfima razón del día para caotizarnos la existencia. Somos así. Somos argentinos y nos vamos en críticas hacia el de al lado, hacia “este país que no sirve para nada” (exteriorizándolo, sin darnos cuenta de que ese país al que nos referimos, somos todos), echándoles encima la suprema culpa de todos nuestros males a nuestros gobernantes.
¿Y qué pasa cuando nos vamos del país? Extrañamos. Resulta que ese país que tanto hambre nos dio y tanto criticamos, lo llevamos adentro nuestro, lo queremos (queramos, o no); extrañamos sus veredas rotas, los gritos histéricos, un buen asado los domingos seguido de un partido de fútbol, un matecito con la vieja, el caos de las grandes urbes, el clima, el chismerío. Y cuando ese otro país distinto al nuestro nos quiere caracterizar, definir, lo hace utilizando palabras como ‘chantas’, ‘charlatanes’, ‘delincuentes’; esa es la imagen damos el resto del mundo. Atroz, realmente atroz.

Pero esa ironía cotidiana es lo que nos hace sentirnos y amarnos argentinos, esa soberbia unificada, sentirnos dueños del tango, de la Europa latinoamericana, de esa simpatía muchas veces ignorante; eso nos hace pertenecientes. Y aunque no nos pensemos como nación, ese egoísmo grupal nos gana, y nos une.

Eso es el atroz encanto de ser argentinos. El egoísmo, el sadismo, la soberbia y la burla que nos envuelven como sociedad; y que concientes e inconcientes, fomentamos e incentivamos día a día(lo que no significa que esté bien)y nos hace sentir nosotros. El hecho de que pareciera que nada nos ata a nuestras tierras pero que sin embargo nos identifican, sean los lugares y las personas que nos vieron nacer, crecer, equivocarnos, caernos y levantarnos. Nos vieron ser. Ese es nuestro encanto, nuestra identidad: El ser  únicos. Únicos y argentinos

¿Qué puede sintetizar nuestra argentinidad?


Lo que elegí es la publicidad de Quilmes, del Día Osvaldo.
¿Por qué la elegí? La cosa es así: primero intenté buscando textos que nos puedan representar como argentinos, pero ninguno me convenció. Después hurgué un poco en mi música, y tampoco encontré algo del todo interesante. Por último, me fijé en alguna publicidad; empecé poniendo un par de palabras claves en el buscador, y nada… Hasta que me acordé de las geniales publicidades de Quilmes, y de ellas seleccioné esta.
La cosas que muestra este video son totalmente argentinas: el “dos días no alcanzan”, la pereza del domingo por la noche, lo que nos cuesta empezar la semana, la comida familiar de los domingos, la forma de rebuscárnosla para salir bien parados de donde sea (y frente a quién sea), que cualquier suceso pueda llegar a ser el disparador de nuestra fama instantánea e ínfima; no podemos negarlo.



martes, marzo 30, 2010

Rayuela (1963) - Julio Cortázar.-




Julio Cortázar, nacido en Bélgica en 1914 (pero considerado netamente argentino), en el año 1963 publica la novela que sería considerada por muchos, una de las  primeras obras del surrealismo literario argentino. El mismo Cortázar prefiere definir su novela como una "contra-novela" debido a que rompe con todas las estructuras conocidas hasta entonces, ya que posee a una gran particularidad: se la puede leer de dos formas. En las primeras páginas, su autor explica estas dos maneras; una de ellas, es siguiendo el orden tradicional; y la otra es mediante una guía de capítulos salteados que se nos brinda.
"Rayuela" se divide en tres partes: "Del lado de allá", "Del lado de acá" y "De otros lados".
En la primer parte, Cortázar relata una historia de amor entre Horacio Oliveira, protagonista de la novela, nacido en Bs. As. pero residente en Paris; y Lucia, "La Maga", de nacionalidad uruguaya, vive en el mismo país europeo, madre de un pequeño niño, Rocamadour. Ambos forman parte de un excéntrico grupo literario, teniendo una extraña relación con sus integrantes.
Más adelante, en la segunda parte, lo sitúa a Horacio de vuelta en Buenos Aires y amigo de una pareja, Traveler y Talita; en ésta última ve reflejada a su antiguo amor, La Maga.
Por último, en "De otros lados", encontramos una serie de textos pertenecientes a Morelli, un viejo escritor. Estos textos nos ayudan a comprender el contexto de la historia. Si se lee la novela de la manera tradicional, termina antes de comenzar la última parte; mientras que si seguimos la guía que nos brinda su autor, estaremos incluyendo estos paralelismos a lo largo de toda la historia.


Elegí esta novela ya que rompe con todos los esquemas que conocía sobre cómo leer un cuento, una novela, un relato, etc., y nos lleva a poder manejar la historia a nuestro gusto y piacere. 
Por otra parte, Cortázar toma aspectos de la cotidianidad de los personajes  en los que se viven situaciones realmente tensas para llevarlas al humor, muchas veces mediante la ironía. Además, su protagonista, Oliveira, deja de lado aspectos que consideramos cruciales en nuestras vidas (como por ej., la muerte de Rocamadour, el hijo de La Maga) y presta real atención a cosas ínfimas en nuestros días, al por qué de las cosas, a los pequeños detalles de la vida.
Finalmente, y una vez más contradiciendo a las novelas tradicionales, Rayuela no tiene un final concreto, cerrado. Hacia el fin de sus páginas nos encontramos con una historia aún no resuelta, con preguntas sin responder; lo que nos lleva a imaginar por nuestra cuenta, la continuación de la vida de sus personajes: La Maga y su vida en París, el romance entre Talita y Traveler, la amistad entre Traveler y Horacio, el amor de Horacio por La Maga.




Acá les dejo un link donde pueden leer la novela completa.
Siempre prefiero comprar un libro, pero bueno, allá ustedes. 
(Hay que ahorrar papel, no derechos de autor).

Rayuela - Julio Cortázar.



 

sábado, marzo 27, 2010

La canción que me partió la cabeza.-

La vida es más compleja de lo que parece.

El velo semitransparente
del desasosiego
un día se vino a instalar
entre el mundo y mis ojos.
Yo estaba empeñado en no ver
lo que vi, pero a veces
la vida es más compleja
de lo que parece.

Pensaste que me iba a quebrar
y subiste tu apuesta,
me hiciste sentir el sabor
de mi propia cocina.
Volví a creer que se tiene
lo que se merece,
la vida es más compleja
de lo que parece.

Todas las versiones
encuentran sitio en mi mesa,
Todas mis canciones
por una sola certeza.

No quiero que lleves de mí
nada que no te marque.
El tiempo dirá si al final
nos valió lo dolido.
Perderme, por lo que yo ví
te rejuvenece,
la vida es más compleja
de lo que parece.

Mejor, o peor, cada cual
seguirá su camino...
Cuánto te quise, quizás,
seguirás sin saberlo.
Lo que dolería por siempre,
ya se desvanece,
la vida es más compleja
de lo que parece,
la vida es más compleja
de lo que parece,
la vida es más compleja
de lo que parece.

Jorge Drexler.


  Esta canción realmente me partió la cabeza. Habla sobre las dificultades que la vida nos pone en frente para poder salir adelante, que siempre es más compleja de lo que parece; que a veces las apariencias engañan, aunque nos empeñemos en creer que no es así. Siempre, tarde o temprano la vida nos sigue sorprendiendo con más obstáculos y dificultades, los cuales debemos superar para salir adelante, superarnos a nosotros mismos.
  Su autor es Jorge Drexler, de 45 años, nacido en Montevideo, Uruguay. Me gustan todos los temas de Drexler, tiene una manera muy especial de escribir, y de expresar la manera en que ve la vida. Siempre utiliza metáforas que son las que les dan el  toque que caracteriza sus canciones.

A continuación, su página oficial, donde se puede obtener más información sobre él.
                                                                                                                                     http://www.jorgedrexler.com/